lunes, 16 de enero de 2012

EL SERMON DEL MONTE 14/20

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En el versículo 33 del capítulo 5 del evangelio de Mateo, Jesús enseña sobre los juramentos. Realmente, lo que hace es prohibirlos. Diferencia las promesas de los juramentos por tal persona o por Dios. Basta a una persona con que prometa algo para que lo cumpla. El incumplimiento de una promesa, ya sea verbal o escrita, es suficiente para Dios para exigir el cumplimiento de la misma. No hace falta jurar por Dios, la familia ni ninguna otra cosa, porque desagrada a Dios. Basta para que se cumpla lo que se promete.
Para Dios el valor de la promesa es la adquisición de una deuda. Si la sociedad lo entendiera así, la gente vería el poder de su palabra. ¿Se imaginan un mundo donde los políticos no mientan? Sería de ensueño. Sin embargo ellos hacen leyes que sancionan al pueblo que los votó, tal vez por un mal aparcamiento, que normalmente hace menos daño que una bajada de pensiones, subida de impuestos, aumento de zonas azules, etc. que el político prometió en las elecciones respetar.
Pero donde más daño puede hacer una promesa es al formar una unión conyugal. Si ambos cumplen las promesas de solteros, el matrimonio será un éxito. Pero ya se encarga Satanás de que esto no sea así. Entonces, los cristianos y los no cristianos, si queremos vencer a Satanás tenemos que llevar una lucha encarnizada con las tentaciones. Sabemos que la ESTRATEGIA DEL DIABLO es atacar en todos los aspectos posibles al ser humano, detectar los puntos débiles de su armadura y asestarle golpes repetidamente.
La Policía procura el bien, aún siendo laica. Y es que al final, tanto Dios como las autoridades quieren el bienestar común y de la nación.
Sin el Espíritu Santo, el no cristiano, se planteará por qué existo, por qué vivo, de qué me sirve ser bueno y fiel.... y muchos caen en tentación.
El cristiano tiene motivos para pelear:  Ha entregado su vida a Jesús, el cual ha muerto por el cristiano y ahora el cristiano debe vivir por Jesús. Pero también dice la Biblia que la carne es débil y el cristiano se compone de cuerpo, alma y espíritu. Por tanto debe usar con sabiduría sus armas y procurar que no le den mucho en su armadura, debe luchar contra la tentación.


1. Mateo 26:41:
 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 

2. Marcos 14:38: Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 


Esta enseñanza de Jesús no abarca solo la conyugal, sino todos los aspectos de la vida del ser humano a la hora de prometer algo a alguien.


He puesto el ejemplo conyugal porque encadena otros pecados visibles y dolorosos: Odio, mentira, falta de respeto, codicia, adulterio, maltrato, venganza, y a veces el crimen.
Vidas rotas, hechas pedazos, etc.


Que Dios les bendiga.
Lean la Biblia.
Frecuenten una Iglesia Evangélica. Hablen con el pastor y pidan oración por sus almas.
Nos vemos en el Cielo eterno. No se lo pierdan. 



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