En Marcos 13:5, Jesús responde a sus discípulos: "Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos (estoy pensando en Miranda de Puerto Rico). Pero cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que así suceda; pero aún no es el fin, pues se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son éstos.
Pero cuidad de vosotros mismos, porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio de ellos. Y es necesario que el evangelio sea predicado a todas las naciones. Pero cuando os lleven para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. El hermano entregará a muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. Y seréis odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Lo que sigue es más cruel...
Pregunto: Señales de guerras y rumores de guerras, han habido siempre.
Señales de terremotos, también.
Señal que el evangelio sea predicado en todas las naciones, es nuevo.
En tiempo de Jesús eran muchos judíos y romanos que pensaban que el cristianismo terminaría el día menos pensado. Pues, ya ven....
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